Los tornillos para madera, también conocidos como tirafondos, se emplean para la unión de piezas de madera entre sí o con otros materiales (metal, plástico), fijación de herrajes a madera, fijación de montantes de madera entre sí o uniones de refuerzos metálicos a madera. Son tornillos autorroscantes con distintos tipos de cabezas y puntas en función del trabajo a desarrollar. A medida que se aprieta el tornillo, este se introduce en la madera, creando en su interior una rosca propia, permitiendo una perfecta unión de las piezas.